Encuentra!

Mostrando entradas con la etiqueta stephen king. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta stephen king. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de septiembre de 2012

Libros, libros, libros

Se viene un mes de laboriosa lectura, porque no sólo compré libros, sino que me regalaron un montón. ¿Con qué llenamos la biblioteca?

La Torre Oscura II - La Llegada de los Tres, y III - Las Tierras Baldías, de Stephen King.
Al segundo tomo ya lo había leído, pero aprovecho para tener la edición nueva y ver que tan grandes son los cambios. El tomo I me dejó perdido en una playa anónima, y ya es momento de retomar la aventura.

Cuentos Naturales, de Carlos Fuentes.
Este en realidad lo compré el mes pasado, pero todavía no había podido ni abrir la tapa. Hoy, en un segundo de respiro entre las actividades y la aplastante pereza que se ha ido apoderando de mis ratos libres, le di luz verde. Me gusta Fuentes, tengo el recuerdo de haber leído "Aura" cuando no lo conocía, y la atmósfera de luz de vela en ese cuento me quedó impregnada. Veremos si hay algo de eso por acá también.

Estudio en Escarlata, de Arthur Conan Doyle.
Primer historia de Sherlock Holmes, buena oportunidad para un poco de trabajo de detective a la vieja usanza. Las pelis no las vi, y todos dicen que son muy buenas, pero bue... Tema aparte.

Narraciones Extraordinarias, de Edgar Allan Poe.
Siempre vuelvo a Poe, y aunque a estas historias ya las leí varias veces, cada vez que las releo me atrapan como a un chico. Groso Poe.

El Error, de César Aira.
Otro maravilloso regalo. Aira es uno de esos escritores que siempre me hubiese gustado haber leído mucho más. Leí "La guerra de los gimnasios" porque vi, en algún lado que no recuerdo, una adaptación en forma de cortometraje (¿de Diego Lerman? Puede ser). Después lo leí y me pareció increíble. Veamos que tal el reencuentro.

Y además de todo eso (y además de que sigo con "La Física del Futuro", que resulto ser extensísimo, como el futuro mismo), otro regalo genial fue "La Torre Oscura VII - La Torre Oscura", ¡así que el final de la saga ya me espera para cuando termine mi viaje!

También hay música estos días, pero parece que el papel ha pasado a primer plano por ahora. ¡Así que a leer!
________________________________________________________________________________
Edit 12.09.12

Me faltó uno gordo: La Ciudad y los Perros de Vargas Llosa, Edición Conmemorativa del Cincuentenario, que trae prólogos y prólogos y más prólogos...

lunes, 27 de agosto de 2012

19

Despertamos con el sol que aplasta y la arena que arde, raspando la piel como una lija. Los ojos se entornan regulando el brillo blanco del desierto que se extiende, atrás nuestro, al infinito, a los costados, al infinito, hacia adelante, al infinito. Pero hay algo adelante, dominando el centro del paisaje, partiéndolo en dos como una enorme aguja negra y difusa (como un cohete, diríamos, si no hubiésemos olvidado las cosas de este mundo). Adelante, siempre lejana e inalcazable, se alza la Torre.

Deliramos de calor y de sed. Pero seguimos avanzando, mudos, paso tras paso, hacia la Torre. Sabemos que vamos a llegar ahí algún día, quizás vivos.

Es ka.

_________________________________________
Hace muchos años encontré en la biblioteca de mi tía (muchas horas he pasado perdido ahí adentro) una edición de "La Torre Oscura", de Stephen King, con unas ilustraciones increíbles de Phil Hale que me engancharon al instante. Era el segundo episodio de la serie (en esa edición se llama "La Invocación", pero el nombre original es "La Llegada de los Tres"), y en ese momento, en gran parte gracias a esas ilustraciones, rompí mi regla de nunca empezar a leer una historia a menos que sea por el principio. En la biblioteca no estaba el primer tomo, pero yo tenía que empezar a leer inmediatamente. Así que despertamos, agotados y maltrechos, en una playa perdida, Roland de Gilead y yo, para continuar una aventura en la que yo era un recién llegado y a la que, extrañamente, todos los demás personajes parecían llegar de la misma manera: desde un mundo ajeno (el mío, el nuestro), por algún extraño encantamiento, y teniendo que aprender a creer en esa nueva realidad inexplicable en la que se jugaban la vida. 

Hoy, muchos años después de esa primera lectura aislada (porque en su momento no encontré más tomos de La Torre) tengo entre manos la primera parte de la saga, "El Pistolero". Y desde la primera página me encontré absorvido, otra vez, por esa extraña magia negra. Ya se me llenaron las botas de arena, ya me arde de sed la garganta, ya me lastima los ojos tanto resplandor de desierto. Y esta vez pienso llegar, sea como sea, quizás vivo, hasta la Torre. 

Es ka.